El proyecto GESTES POCTEFA Interreg continúa avanzando y ha elaborado un nuevo informe: “Actualización de la lista de plantas recolectadas en los Pirineos”, enmarcado en la actividad 3.1. y realizado por el Conservatorio Botánico Nacional de los Pirineos y Midi-Pyrénées.
Este documento muestra cómo en la vertiente catalana predomina un modelo artesanal y diverso, pero poco estructurado, con extracciones modestas. A diferencia del lado francés, la recolección industrial es casi inexistente y destaca, en cambio, el peso del verde ornamental —especialmente el lentisco (Pistacia lentiscus)— a menudo en circuitos poco regulados. El sector combina usos medicinales, alimenticios y ornamentales, pero sufre una regulación fragmentada y una baja articulación profesional, factores que dificultan la sostenibilidad y la viabilidad económica de la actividad.
Además, el informe va acompañado del anexo “Situación de la recolección de plantas aromáticas y medicinales silvestres en Cataluña”, que confirma la realidad de que, aunque la actividad está presente en casi todo el territorio, sigue siendo modesta y mayoritariamente artesanal.
Paralelamente, los cuerpos de seguridad alertan de un fuerte aumento de la recolección ilegal de verde ornamental, con incrementos muy significativos tanto en actuaciones como en volúmenes requisados, un patrón que apunta a redes organizadas que operan sin permiso en fincas públicas y privadas. Se documentan 64 especies recolectadas para uso doméstico y 12 para uso comercial, con el lentisco y el brezo como especies más explotadas. La regulación es limitada —solo algunas especies tienen normativa específica (gayuba y genciana)— y existe confusión sobre el estatus legal de algunas plantas (árnica). Actualmente en Cataluña, la recolección industrial de genciana (Gentiana lutea) es marginal y las especies medicinales más recolectadas son el tomillo y el romero.
La situación de la recolección y aprovechamiento de plantas silvestres también se ha analizado en Aragón, en cuyo informe se dibuja, sin embargo, un panorama diferente: una recolección regulada, de baja intensidad y fuertemente controlada, centrada en especies aromáticas y medicinales comunes y en plantas destinadas a licores, ornamentación y artesanía.
El sistema aragonés combina normativa general, planificación de espacios naturales y autorizaciones específicas para garantizar la sostenibilidad, especialmente en especies sensibles.
La comparación entre territorios muestra modelos de gestión muy diferentes y ofrece pistas valiosas para reflexionar sobre cómo reforzar la sostenibilidad, la trazabilidad y la profesionalización de la recolección silvestre en Cataluña.





